La exploración: un clásico totalmente mejorado Hasta hace unos años, todos los Final Fantasy seguían unas reglas bastante básicas que ofrecían a los jugadores desafíos de todo tipo y, por supuesto, un argumento de lujo. Es a partir de X-2, con la pérdida de muchos de los miembros originales del equipo que Final Fantasy va sufriendo una curiosa evolución que ha llevado a muchos usuarios a alejarse de la serie.
Sin embargo, Final Fantasy III es todo lo contrario porque, como hemos dicho, te ofrece una jugabilidad clásica y esto implica una serie de opciones que hemos visto en otros juegos de la serie.
De esta forma, tendremos a nuestra disposición un enorme mapa a explorar, muy en la línea de Final Fantasy VII, y como no, con toda clase de combates aleatorios que harán que el juego sea mucho más entretenido que en otras ocasiones para los usuarios.
Por supuesto, Final Fantasy III en su momento, introduzco el sistema de profesiones que luego derivaría en otros sistemas algo más intuitivos y más sencillos de comprender para el usuarios, aún así, podremos comprobar que todos los personajes pueden cambiar de profesión y, no sólo eso, sino que será necesario en muchas ocasiones. Aunque, como suele pasar en muchos juegos de rol, el poder concentrarse en algunas de estas profesiones nos dará poderes más amplios en esa misma profesión.
No os vamos a dar una configuración de grupo, pero deciros que en algunas situaciones tendréis que cambiar si queréis solucionar muchos de los enigmas del juego que son abundantes. Y como no, en otras muchas ocasiones, encontrar el lugar de entrada os llevará mucho más tiempo del que creéis sobre todo, porque no hay un indicativo concreto. Esto, desde luego, incrementa en gran medida ola dificultad del juego, que es algo que notaremos en todo momento.
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